"EL CATALANISMO HA RENEGADO DE SUS ORÍGENES"

Entrevista publicada en El Noticiero, en el año 1985, un texto premonitorio de la situación actual.

Francisco Canals Vidal es, por una parte, uno de los pocos lujos intelectuales de nuestra universidad, y por otra parte, un caso claro de marginación social en nombre de las ideas que han dominado en estos últimos años. Su pensamiento tomista y su concepto tradicionalista de Catalunya le han supuesto el ostracismo. Viejos vicios de nuestra sociedad. Pero hora es ya de dialogar con este insobornable representante de una Catalunya profunda que ha sido y que, tal vez, vuelva. Con toda modestia tengo que empezar esta entrevista anotando en mi cuenta personal una pequeña victoria. La pequeña victoria de rescatar del olvido y de la marginación a un hombre que tiene algo que decir, sobre la sociedad y la cultura catalana y que, sistemáticamente, ha sido expulsado de los papeles públicos y de la vida social. Nuestros medios de comunicación, tan poco escrupulosos de costumbre, nos ofrecen diariamente generosas e indigestas raciones de todo tipo de opiniones y sentencias en los labios de los más variopintos personajes. Cualquier vedette del deporte, del espectáculo o de la política puede pontificar, y pontifica, sobre lo divino y lo humano en las páginas, micrófonos y pantallas de nuestros medios de comunicación social. Pero el señor Francisco Canals Vidal hace años que no conoce la por otra parte poco estimulante experiencia de tener un cierto protagonismo periodístico. Poco importa que sea un prestigioso catedrático de metafísica, que recientemente haya conseguido su tercer doctorado, que en los ambientes universitarios responsables se reconozca unánimemente su valor intelectual. Todo esto, y mucho más que podríamos mencionar ahora, poco importa. Lo que cuenta es la etiqueta y, hay que reconocerlo, el señor Canals Vidal lleva una que, en estos tiempos de la llamada postmodernidad, tiene aún el poder de cerrar casi todas las puertas de la popularidad. Lleva la etiqueta tomista que incluye para acabar de facilitarle las cosas, unas pequeñas anotaciones sobre tradicionalismo, carlismo y catolicismo. Hay que reconocer que no ha hecho mucho para facilitarles a sus amigos la ardua tarea de dar a conocer su pensamiento. Se ha situado, claramente extramuros del poder cultural establecido y ha pagado la factura del ostracismo que nuestra sociedad reserva a los personajes incómodos que no se avienen a seguir los mandatos de la moda.

Entrevistador: Hemos iniciado nuestra conversación con el profesor Canals Vidal tratando de avanzar un poco en nuestra investigación sobre el estado de salud de la sociedad civil catalana.

CV: No hay duda ninguna que se han perdido valores muy importantes que habían definido la sociedad catalana durante siglos. Piense usted, por ejemplo, en algo tan debilitado y que en tiempos fue importantísimo como es, por ejemplo, el pesebrismo. Teníamos una tradición maravillosa en ese campo. Se hacían cosas notables desde el punto de vista de la artesanía y el arte. Hoy no queda gran cosa de todo aquello. Lo mismo podríamos decir sobre una manifestación ciudadana tan importante como era la procesión de Corpus Christi. Barcelona tenía la segunda procesión del Corpus más importante de Europa. La primera era, supongo que sigue siendo, una procesión que tiene lugar en Bélgica. Desde el siglo catorce este acto religioso constituía una formidable manifestación de cultura urbana, un verdadero acontecimiento ciudadano. Hasta que ha sido abolida desde hace unos pocos años. Podríamos extendernos largamente sobre esta dilapidación de todo un patrimonio histórico, religioso, popular y cultural que ha sido la esencia de Catalunya. Aquí radica, precisamente, la explicación de todo lo que está pasando. Ha existido, por decirlo de alguna manera, una censura sobre los orígenes. Una voluntad de negar nuestras fuentes. Piense, por ejemplo, que se está ocultando sistemáticamente el origen carlista de nuestra auténtica cultura catalana. Que muchos de nuestros políticos más conocidos, de clara estirpe carlista como es bien sabido, se preocupan porque esta parte de su biografía no sea conocida del gran público. Este es el drama del catalanismo moderno. Que es un fenómeno político y cultural radicalmente desarraigado. Y no invento nada. Exactamente lo mismo lo dijo en su momento Rovira y Virgili. Probablemente también a él le molestaba que el catalanismo hubiera nacido y crecido dentro de la Catanlunya rural, en las tierras del carlismo. A estos señores modernistas y noucentistes les repugnaba este origen tradicional, rural, carlista, católico, del catalanismo. Y, por esta razón, se inventaron un nuevo catalanismo de raíz europea. Un catalanismo que nacía del romanticismo más que de la verdadera historia de Catalunya. Un catalanismo “exógeno”, que viene de Europa, de las ideas modernas y que no quiere saber nada con las viejas tradiciones catalanas. Repito. No lo digo yo. Lo dice Rovira i Virgili. Y me parece que es algo muy claro, muy grave y que explica perfectamente la desnaturalización profunda que ha sufrido Catalunya a lo largo de este siglo.


...continuará